Origen

Un viaje que comienza en los mercados coloridos de Colombia, en las frutas exóticas y su variedad de texturas, en el aroma del hogao que hierve lento y en la memoria de las cocineras y los cocineros tradicionales que salvaguardan la historia y sus conocimientos como un tesoro.
Ese viaje cruza montañas, selvas y ríos, y se abre paso hacia el mar. Cruzando el océano, lleva consigo sabores de infancia, relatos de origen y la fuerza de una tierra que nunca se olvida.
Una labor que ha venido construyendo con el tiempo y que define su manera de entender la
cocina: preservar el patrimonio culinario colombiano. Porque “cuando se pierde una receta, se pierde parte de nuestra historia”. Su trabajo busca devolver el orgullo por lo propio, recuperar la memoria y elevar la cocina colombiana. En su propuesta, el chef crea un paisajismo gastronómico, utilizando el pantone de colores de Colombia para recrear sus paisajes, sabores y emociones a través de los platos.

En Europa, esos recuerdos encuentran nuevas formas y técnicas. La tradición se viste de vanguardia, los productos dialogan con la alta cocina, y cada plato se convierte en un puente entre continentes.
La cocina del chef Edwin Rodríguez no es solo una propuesta gastronómica: es una travesía sensorial y emocional, resultado de una exploración profunda en las raíces, y donde cada bocado es una bitácora de sabores y cada menú, es un mapa. Es Colombia viajando al mundo, con orgullo, memoria y destino.

En Europa, esos recuerdos encuentran nuevas formas y técnicas. La tradición se viste de vanguardia, los productos dialogan con la alta cocina, y cada plato se convierte en un puente entre continentes.
La cocina del chef Edwin Rodríguez no es solo una propuesta gastronómica: es una travesía sensorial y emocional, resultado de una exploración profunda en las raíces, y donde cada bocado es una bitácora de sabores y cada menú, es un mapa. Es Colombia viajando al mundo, con orgullo, memoria y destino.

El cruce del Atlántico desde su Colombia natal
no fue solo un viaje geográfico, sino un tránsito
vital. En 2007, Edwin dejó atrás su tierra para
encontrarse con nuevas técnicas, sabores y
desafíos en España.

Cruce

El

El cruce del Atlántico desde su Colombia natal
no fue solo un viaje geográfico, sino un tránsito
vital. En 2007, Edwin dejó atrás su tierra para
encontrarse con nuevas técnicas, sabores y
desafíos en España.

El océano se convirtió en puente: en él confluyeron la memoria de su origen y la precisión de la técnica europea. De ese tránsito nació la identidad de un chef que busca narrar historias a través de sus creaciones gastronómicas y mostrar a Colombia en toda su autenticidad, desde una mirada contemporánea capaz de dialogar con el mundo.